06 noviembre 2022

YACIMIENTOS MESOPOTÁMICOS EN LA ACTUALIDAD


Mesopotamia fue la cuna de las civilizaciones más antiguas del mundo y pionera en muchas ramas del conocimiento, por lo que los tesoros arqueológicos relacionados con esta región tienen un valor inestimable.

Desde que en el siglo XIX se comenzase a llevar a cabo expediciones de forma masiva desde Occidente, son numerosos los yacimientos arqueológicos que han sido descubiertos en Oriente Próximo y más concretamente, en el territorio de la antigua Mesopotamia.

El mayor problema para la conservación de estos antiguos edificios radica en los pobres materiales con que fueron construidos, principalmente adobe y ladrillos de arcilla, y su poca resistencia a la erosión y al paso del tiempo. 

Por ello, son muy escasas las construcciones que han llegado hasta nuestros días, las cuales se fueron deteriorando hasta convertir los antiguos templos y palacios en lo que actualmente se conoce como Tell, montículos formados por tierra y restos de estas antiguas construcciones.

A continuación vamos a conocer algunos de estos yacimientos.

Comenzamos por Tell Brak, la antigua ciudad de Nagar, en la actual Siria. Durante el IV y III milenio a.C. funcionó como un importante centro administrativo y durante las excavaciones llevadas a cabo en la década de 1930 por Max Mallowanen, se encontraron restos del Templo del Ojo y del Palacio de Naram-Sin, perteneciente al período acadio (2250 – 2200 a.C.)

Tell Brak, antigua ciudad de Nagar

También destaca Tell Hariri, o lo que es lo mismo, las ruinas de la ciudad de Mari y el Palacio de Zimri-Lim. Las excavaciones, llevadas a cabo por el arqueólogo André Parrot entre las décadas de 1930 y 1970, sacaron a la luz el gran palacio con estatuas, frescos y 25.000 tablillas en escritura cuneiforme que dan información de la cultura e historia durante el período babilónico.

Ruinas de la ciudad de Mari. Fuente: Google imágenes

Seguimos con el yacimiento de Uruk, descubierto en el sitio que los árabes llamaban Warka. A pesar de que las primeras investigaciones comenzaron en 1849 a cargo de Sir William Loftus, las excavaciones no se llevaron a cabo hasta 1928, y se centraron en dos montículos principalmente, el de Eanna y el de Kullab. Aunque la excavación se centró en el ámbito arquitectónico, también se descubrieron cerámicas, sellos cilíndricos y tablillas cuneiformes.


Yacimiento de Uruk. Fuente: Google imágenes

Aquí se encuentran las ruinas del Palacio Blanco de Uruk, que fue construido entre el 3200 – 3000 a.C. en honor al dios del cielo Anu.


                   Ruinas del Templo Blanco de Uruk. Fuente: Google imágenes
                           

Y por último, vamos a hablar de las ruinas de la antigua ciudad de Babilonia. Aunque las primeras excavaciones se realizaron entre 1811 y 1817 a cargo de James Rich, los primeros resultados no llegaron hasta 1899 de la mano de Kokdewey, quien despejó la puerta de Isthar, mostrando el camino de Marduk de la época de Nabucodonosor II.

Ruinas de la antigua ciudad de Babilonia. Fuente: Google imágenes



BIBLIOGRAFÍA

A  - Apuntes de la asignatura Historia del Arte Antiguo de la Universidad de Burgos.

- Lara Peinado, F. (1999). El arte de Mesopotamia, Historia del arte, vol. 3, Madrid.

RAMÍREZ DOMÍNGUEZ, J.A. (1996), Historia del arte. El mundo antiguo, Alianza, Madrid

-      - Ananke. (s.f.) Yacimientos mesopotámicos. Recuperado de: Asiriología - Yacimientos mesopotámicos - Ouranofobia



05 noviembre 2022

LA ESCULTURA NEOASIRIA


La caída de la III Dinastía de Ur a comienzos del Segundo Milenio a.C. motivó una serie de luchas de poder entre los distintos reinos en que se había fragmentado Mesopotamia que durarían unos dos siglos. Durante este período se desarrolló una nueva potencia, Asiria, que recientemente se había independizado de Sumer y Akkad, y que fue capaz de crear un imperio que gobernaría durante más de 1500 años.

Sin embargo, el arte no tuvo realmente una importancia destacable y sufrió un cambio significativo hasta aproximadamente el año 1000 a.C., con la llegada al trono del monarca Tiglat-Pileset III.

Con el final del II milenio se produjo un largo período de inestabilidad política en todo Oriente Próximo y continuas luchas de poder en las que se disputaba el control del territorio. Y no fue hasta la llegada al trono de este monarca asirio cuando se pusieron en marcha una serie de reformas que propiciaron el despegue económico y político del Imperio Asirio, asistiendo así a su última etapa de poderío, en la que gobernó toda Mesopotamia, Siria, Fenicia y Palestina. 

Durante este período, el arte sufrió un cambio ideológico, y la escultura estuvo al servicio de los reyes neoasirios en tanto en cuanto se empleaba para exaltar su poder y gloria por sus victorias militares, aunque se hacía más como un ideal abstracto de fuerza que individualizado de los monarcas.

En bulto redondo se representaba principalmente a los dioses protectores, normalmente de pie, con las manos juntas o portando un recipiente, así como con estructura cilíndrica, tosca y con formas estereotipadas, con vestimentas sencillas y uniformes, como esta estatua del dios protector del templo de Nabu en Kalkhu (actualmente se conserva en el Museo Británico).

Estatua del dios protector del templo de Nabu
Fuente: Google imágenes

También se han hallado estatuas-soporte que representan a dioses menores portando el característico vaso manante de la cultura mesopotámica, como las halladas en los templos de Nabu, Sin y Shamash, y unas pocas estatuas que representan a monarcas asirios. Estos reyes se representan de forma inmutable, con falta de expresividad y rigidez, en consonancia con los principios religiosos y políticos de los representantes de Assur. Un magnífico ejemplo lo tenemos en la estatua de Assur-nasirpal II, que fue hallada intacta en Kalkhu y actualmente se encuentra en el Museo Británico de Londres. Tallada en piedra caliza oscura, muestra una vista frontal del rey, de pie y sin tiara, portando en su mano derecha una hoz y en su mano izquierda el cetro real.

Estatua de Assur-nasirpal II. 
Fuente: Google imágenes

Aunque no terminan de ser esculturas de bulto redondo, también cabe destacar aquí las monumentales figuras de leones y toros androcéfalos de cinco patas que vigilaban las puertas de los palacios y templos. Como ejemplo podemos citar los leones androcéfalos de 5 m de longitud y 3,5 m de altura tallados en alabastro yesoso situados en la entrada al Templo de Ninurta en Kalkhu, o los leones y toros alados de cabeza humana del santuario de Isthar o los del palacio de Sargón II en Dur Sharrukin. Estas figuras con cabeza humana tocada con la mitra de los dioses, cuerpo de toro, alas de águila y escamas de pez bajo el vientre se conocen como Lamassu, unos seres mitológicos vínculo entre la divinidad y el hombre.

Lamassu. Fuente: Google Imágenes 

Por otro lado, los neoasirios desarrollaron enormemente los relieves que adornaban las paredes de los palacios y en menor medida, de los templos religiosos. Principalmente tienen una función propagandística y política, ensalzando la figura del rey, y en ellos se representaba multitud de escenas de carácter religioso, de paisajes, de caza, de guerras, de entrega de tributos y castigos aplicados a los vencidos en batalla, incluso por primera vez se representan escenas relacionadas con la vida privada del rey.

Uno de los relieves más valiosos es el de la leona herida, que se encontraba en el palacio de Assur-banipal en Ninive y fue tallado en alabastro yesoso hacia el 668-626 a.C. Tiene una altura de 60 cm y actualmente se conserva en el Museo Británico de Londres. En él se muestra una leona herida de muerte tras una cacería, que todavía tiene fuerza en sus patas delanteras para incorporarse, al tiempo que arrastra sus patas traseras, ya paralizadas por una flecha que atraviesa su columna vertebral.

Relieve de la leona herida. Fuente: Google Imágenes

                                                       

BIBLIOGRAFÍA

-      - Apuntes de la asignatura Historia del Arte Antiguo de la Universidad de Burgos.

- Lara Peinado, F. (1999). El arte de Mesopotamia, Historia del arte, vol. 3, Madrid.

RAMÍREZ DOMÍNGUEZ, J.A. (1996), Historia del arte. El mundo antiguo, Alianza, Madrid

-      - CUADRADO GUTIERREZ, L.J. (2015). El arte asirio, Revista Atticus nº 29, CarGraf, Valladolid

LA ARQUITECTURA NEOBABILÓNICA

El imperio babilónico comenzó con la llegada al trono del rey Hammurabi (1792 – 1750 a.C.), y el tiempo que duró su reinado se consideró la época dorada del mundo antiguo, ya que el monarca supo mantener el orden dentro de su territorio y además, amplió el territorio conquistado construyendo uno de los mayores imperios de Oriente Próximo, el cuál se extendía desde el Golfo Pérsico hasta Asiria.

Durante este período de gran esplendor florecieron también las artes y las ciencias y uno de los principales ejemplos arquitectónicos construidos lo tenemos en el Palacio de Mari. La ciudad de Mari vivía un gran auge desde años atrás debido a su situación física en el Alto Éufrates, que la convertían en un punto estratégico para el comercio entre Mesopotamia y países como Siria o Egipto. Este enriquecimiento de la ciudad se manifestó en la grandiosidad arquitectónica de su palacio, dominado por el lujo y en el que se incluyen, entre otros, varios patios y más de trescientas estancias con salones de audiencias, oficinas, escuela y un imponente salón del trono.

Maqueta de la reconstrucción del Palacio de Mari. Fuente: Google Imágenes

Tras la muerte de Hammurabi, Babilonia perdió todo su protagonismo histórico en una lucha por el poder continua en la que no salió bien parada. Tras siglos de decadencia del imperio babilónico, llegó al poder el rey Nabucodonosor II, que reconstruyó las ciudades míticas de Mesopotamia, llevando a este imperio a un nuevo auge.

Este monarca se preocupó por hacer de Babilonia una ciudad muy hermosa. Tenía una planta casi rectangular que se extendía a ambos lados del río Éufrates. Estaba doblemente amurallada y su perímetro se extendía a lo largo de 8 kilómetros. Tenía ocho puertas de acceso, y una de ellas y la más importante, era la Puerta de Isthar, que se situaba al norte de la ciudad.

Esta puerta se encuentra hoy día reconstruida en el Museo de Pérgamo de la capital alemana. Tiene un tamaño de 14 m de altura por 10 m de ancho y a través de ella se accedía al templo de Bel. Fue construida en el 575 a.C. con ladrillos de adobe, un material pobre que contrasta con la riqueza decorativa con la que recubrieron las paredes utilizando una novedosa técnica, la cerámica vidriada, que obtenían al someter a una elevada temperatura una serie de compuestos químicos que importaban de otros lugares. El vidriado azul que conseguían decoraba con flores y motivos animales y mitológicos, como toros, leones o dragones, las cuatro torres y la cámara central que componían la pieza.

  Puerta de Isthar. Fuente: Google Imágenes

Otra mítica construcción babilónica es el Templo de Babilonia, más conocido en la Biblia como Torre de Babel. Esta construcción se piensa que posiblemente se refería al zigurat de la ciudad, que en realidad no era redondo, sino cuadrado, y que había sido erigido en honor al dios Marduk, cuyo templo se encontraba en la parte más elevada de esta característica estructura.

 Maqueta de la Torre de Babel. Fuente: Google Imágenes

Y, por último, el Palacio de Nabucodonosor II, situado al oeste de la Puerta de Isthar. Tenía una planta rectangular un tanto laberíntica de 275 x 183 metros y unas paredes exteriores de 6 metros de espesor. Estaba estructurado en torno a cuatro patios y entre las numerosas estancias destacaba el Salón del Trono, que tenía una amplitud de 52 x 17 metros y estaba decorado con paredes en azulejo policromado en tono azul con bajorrelieves.

 Ruinas del Palacio de Nabucodonosor II. Fuente: Google Imágenes


 

BIBLIOGRAFÍA

-      - Apuntes de la asignatura Historia del Arte Antiguo de la Universidad de Burgos.

- Lara Peinado, F. (1999). El arte de Mesopotamia, Historia del arte, vol. 3, Madrid.

RAMÍREZ DOMÍNGUEZ, J.A. (1996), Historia del arte. El mundo antiguo, Alianza, Madrid

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LA ESCULTURA ACADIA

Conociendo a los acadios... 

Los acadios fueron un pueblo de origen semita que se estableció en la zona central de Mesopotamia y a lo largo de su historia mantuvieron continuas luchas de poder con los sumerios por hacerse con el control del territorio mesopotámico, hasta que a finales del III milenio a.C. lograron someter a las ciudades sumerias, y lo consiguieron bajo el mando de un guerrero semita llamado Sargón de Akad. Este rey creó un imperio que se extendió por toda Mesopotamia y su dinastía gobernó durante dos siglos.

... Y su arte. 

El arte acadio mantuvo la tradición sumeria anterior y no sufrió cambios sustanciales, pero sí que lo enriqueció, dotándolo de un nuevo impulso creativo que se manifestó principalmente en la escultura.

La principal diferencia entre la escultura sumeria y la acadia radica en el cambio de estilo e ideología, así como en un mayor realismo y precisión de las obras acadias respecto de las sumerias. En este sentido, la escultura acadia se centró en representar escenas que mostraban las capacidades o hechos del rey, ensalzando su poder político y militar, reduciéndose así las manifestaciones religiosas, ya que el monarca potenció la idea de adoración al rey como un rey-dios y reemplazó el papel reservado antes a los dioses pasando, por tanto, a ser el actor principal de los temas tratados en el arte.

De escultura son muy pocas las obras de arte que se conservan, están casi todas destruidas. Prácticamente no se conserva ninguna de bulto redondo de los monarcas o los dioses de esta época. Sin embargo, sí se conservan algunas estelas, llamadas Estelas de la Victoria porque principalmente exponen escenas de los triunfos del rey.

La más importarte es la Estela de Naram-Sin. Esta estela data aproximadamente del año 2250 a.C. y conmemora la victoria de los semitas sobre los lulubitas, un pueblo de los montes Zagros. Está hecha en arenisca y tiene un tamaño aproximado de 105x200 cm. Está decorada por una cara y en ella desaparecen los frisos. Tiene la misma forma que la montaña que representa, y sobre ella se observan dos o tres astros que representan al dios Shamash apareciendo entre las montañas. El rey se muestra de mayor tamaño que el resto, con aspecto vigoroso, vestido únicamente con un faldellín y portando una lanza y el casco con cuernos hasta ahora exclusivo de los dioses, identificándose como tal y ensalzando su poder. Junto al rey-dios aparecen sus soldados, todos mirando hacia arriba. Caminan pisando a sus enemigos, algunos muertos, otros heridos o implorando clemencia. Esta estela fue encontrada en Susa, antigua ciudad de la actual Irán, y se encuentra en el Museo del Louvre de París.

Estela de Naram-Sin. Fuente: Google imágenes

Otra de las piezas acadias más importantes que se conservaba era la Máscara de Sargón, aunque no se sabe con certeza si representaba a este rey semita o a su nieto Naram-Sin. Esta máscara se custodiaba en el Museo Nacional de Irak, situado en Bagdad, hasta que, en el año 2003, durante la Segunda Guerra del Golfo, el museo fue saqueado y esta pieza robada. Desde entonces se desconoce su paradero.

La máscara había sido descubierta en 1931 en las excavaciones llevadas a cabo en el yacimiento arqueológico de la antigua ciudad de Nínive, cerca de la actual Mosul (Irak). Data aproximadamente del año 2350 a.C., mide 36 cm, un tamaño casi natural y está hecha en bronce con incrustaciones de otro material, alguna piedra preciosa que según se cree fue extraída de manera deliberada, destrozando parte del rostro.

Máscara de rey acadio. Fuente: Google Imágenes 

En su elaboración se empleó la técnica del bronce hueco y se finalizó con delicados toques de buril, principalmente en la barba y el pelo. La barba es larga, gruesa y en ella se dibujan tirabuzones simétricos mientras que el pelo se encuentra recogido en un peinado de ceremonia que recuerda al casco de oro de Meskalandug. Los ojos se representan alargados, con las cejas bien definidas, nariz grande y labios carnosos que enmarcan un retrato más idealizado que real del rey, tratando de mostrarlo como un monarca poderoso, imponente y casi sobrehumano.

                                              


BIBLIOGRAFÍA

-      - Apuntes de la asignatura Historia del Arte Antiguo de la Universidad de Burgos.

- Lara Peinado, F. (1999). El arte de Mesopotamia, Historia del arte, vol. 3, Madrid.

RAMÍREZ DOMÍNGUEZ, J.A. (1996), Historia del arte. El mundo antiguo, Alianza, Madrid

-      - El arte acadio (s.f.), Historia del arte (en línea) Disponible en: https://www.historiadelarte.us/arte-mesopotamico-primitivo/el-arte-acadio/ Consulta: 2/11/2022

SUMER, UR Y LAS ARTES FIGURATIVAS DE LA NECRÓPOLIS REAL


Vamos a comenzar este post conociendo un poco el territorio mesopotámico y más concretamente, la civilización sumeria, así como algunas de sus principales ciudades-estado. Una de ellas fue Ur. 

Ur se fundó en torno al 3º milenio a.C. y se localizaba al sur del territorio bañado por los ríos Tigris y Éufrates, en una región conocida como Sumer. Tanto Ur como el resto de ciudades-estado sumerias, entre las que también destacaban Eridu, Uruk o Lagash, dominaron este territorio hasta aproximadamente el año 2300 a.C., cuando todas ellas se unificaron bajo el dominio acadio. 

Mapa de Mesopotamia. Fuente Google imágenes

El pueblo sumerio, durante este período de dominación, conocido como Período Dinástico Arcaico, fue capaz de llevar a cabo importantes avances tecnológicos, algunos de los cuales tuvieron una trascendencia vital y han perdurado hasta nuestros días. A ellos les debemos, entre otros, los primeros sistemas de riego, la invención de la rueda, el sistema sexagesimal, que es el sistema de numeración que empleamos en la actualidad para medir el tiempo y que toma como base el número 60, y la escritura cuneiforme, que es la primera forma de escritura de la historia.

En cuanto al arte, también manifestó un importante impulso en esta época. Al ser el sumerio un pueblo religioso, la producción de elementos artísticos se centró en un primer momento en este tema, aunque poco a poco fue derivando hacia motivos más conmemorativos, históricos y políticos. A nivel arquitectónico construyeron grandes templos-palacios en honor a sus dioses y fueron los precursores de lo que más tarde serían los Zigurats (templos con forma de pirámide escalonada en los que en su punto más alto se situaba un santuario). También crearon relieves de gran calidad y los primeros monumentos públicos de la historia.

Con el desarrollo de la agricultura y posteriormente del comercio, el pueblo sumerio entró en contacto con otros pueblos como Ebla y Mari, lo que les permitió generar una gran riqueza y posibilitó que algunos de sus reyes pudieran enterrarse con espléndidos ajuares, como hemos podido constatar en las excavaciones realizadas en algunos de los yacimientos arqueológicos descubiertos hasta ahora, como el de la Necrópolis de Ur y su Cementerio Real (en la actualidad Tell Muqqayar), de donde se han podido recuperar importantes ajuares mortuorios de las tumbas reales.

La Necrópolis fue descubierta en 1922 por el arqueólogo británico Leonard Woolley y cuando comenzaron las excavaciones en 1926 aparecieron nada menos que unas 1800 tumbas, lo cuál supuso un hallazgo extraordinarCementerio Real de Ur. Fuente: Google imágenes

Uno de los objetos recuperados más conocido fue el Estandarte de Ur, que actualmente podemos ver en el Museo Británico de Londres y que se trata de una pequeña caja de madera que data aproximadamente del 2600 a.C. Es de pequeño tamaño, tiene forma trapezoidal y está decorada con incrustaciones de lapislázuli, concha, cornalina y betún. Principalmente resulta interesante su decoración, ya que a través de frisos muestra escenas de guerra y de paz que nos permiten conocer algunos detalles históricos de esta civilización y acercarnos un poco más a su vida y sus costumbres. En ella aparecen carros de combate, se representa la entrega de los prisioneros al rey, una recepción real y un banquete conmemorativo con un músico tocando un arpa.

Estandarte de Ur. Fuente: Google imágenes

En relación con esto, mencionar que la música desempeñaba un importante papel en la cultura sumeria y estaba presente tanto en los rituales religiosos como en todo tipo de celebraciones. Entre los instrumentos musicales típicos destacaban las liras y las arpas, que incluso formaban parte de los ajuares mortuorios. En las tumbas reales de Ur se encontraron cuatro de estos ejemplares que datan aproximadamente de los años 2600 y 2400 a.C. y están considerados los instrumentos de cuerda más antiguos que han llegado a nuestros días.

Vamos a conocerlos con más detalle. 

Aunque en realidad se trata de tres liras y un arpa, todas son conocidas como las “Arpas de Ur”. Son liras de caja (su cuerpo tiene esta forma) y tienen varias cuerdas colocadas en posición vertical. Están construidas principalmente con madera, lapislázuli, nácar, piedra caliza roja y oro o plata.  Todas ellas, a excepción de la lira plateada, tienen tallada en la parte frontal una cabeza de toro recubierta de oro, entre los que destaca el toro barbudo tallado en la conocida como Gran Arpa o Lira con Cabeza de Toro, encontrada en la tumba del rey y que actualmente se encuentra en el Museo Penn de Filadelfia (Estados Unidos).

                                                                        Gran Arpa de Ur. 
Fuente: Google imágenes

De las otras tres, la Lira de la Reina y la Lira Plateada fueron encontradas en la tumba de la reina Puabi y ambas se encuentran en el Museo Británico de Londres. Y la última, la Lira Dorada, que está en el Museo Nacional de Irak, en Bagdad. Esta lira fue en parte destruida en 2003, durante la Segunda Guerra del Golfo, aunque posteriormente pudo restaurarse. 

Los instrumentos musicales no fueron las únicas piezas recuperadas, ya que en las tumbas también se encontraron numerosas figuras y objetos ornamentales. Entre ellos, diademas de la reina Puabi, vasos y jarras de oro, hachas y puñales, etc. conformando una extraordinaria muestra de la gran riqueza de los ajuares funerarios reales. Vamos a ver algunos de ellos con más detenimiento. 

Comenzamos por la estatua del Macho Cabrío, una figura que representa a una cabra, uno de los primeros animales en ser domesticados en Oriente Próximo. El animal se encuentra empinado sobre una planta de rosetas. Data del 2600-2400 a.C. y está fabricada en piedra caliza roja, oro, lapislázuli y concha.

Macho cabrío. Fuente: Google imágenes

Otro interesante objeto es el casco del rey Meskalamdug, aunque actualmente se encuentra desaparecido después del saqueo sufrido en el Museo de Bagdad por la ya mencionada guerra en 2003. Lo característico es que se trataba de un objeto funerario que se fabricó para acompañar al rey en su tumba y nunca se empleó para luchar. El casco estaba fabricado en oro y su decoración simulaba un peinado que acababa recogido detrás, en un tocado similar al que lleva el rey en la Estela de los buitres.

Casco de Meskalamdug. Fuente: Google imágenes

También perteneciente al rey Meskalamdug tenemos una daga, datada aproximadamente del 2450 a.C. y uno de los ejemplares de este tipo más lujosos encontrados. Este arma cuenta con una empuñadura de oro y plata, hoja de bronce y una funda de oro con una hermosa decoración en filigrana. Actualmente podemos verla en el Museo Nacional de Irak, en Bagdad.

 Daga de Meskalamdug. Fuente: Google imágenes

Y,  por último, el juego real de Ur, un juego de mesa que data entre el 2600 y 2400 a.C. y que fue descubierto en el Cementerio Real de Ur. Tiene un tamaño de unos 30 cm de largo por 11 cm de ancho. Está fabricado en madera, piedra caliza roja, lapislázuli y conchas mediante las técnicas de incrustación y tallado. Se sabe que el juego era para dos jugadores aunque se desconocen las reglas del juego. Actualmente se encuentra en el Museo Británico de Londres.

Juego real de Ur. Fuente: Google imágenes



BIBLIOGRAFÍA

-      - Apuntes de la asignatura Historia del Arte Antiguo de la Universidad de Burgos.

- Lara Peinado, F. (1999). El arte de Mesopotamia, Historia del arte, vol. 3, Madrid.

RAMÍREZ DOMÍNGUEZ, J.A. (1996), Historia del arte. El mundo antiguo, Alianza, Madrid

-     - TOBALINA, E. (Raíces de Europa), (s.f.) Mesopotamia. Sumer y los sumerios: donde "empezó la historia", Youtube, https://www.youtube.com/watch?v=rIlh-EYWgoQ