Mesopotamia fue la cuna de las civilizaciones más antiguas del mundo y pionera en muchas ramas del conocimiento, por lo que los tesoros arqueológicos relacionados con esta región tienen un valor inestimable.
Desde que en el siglo XIX se comenzase a llevar a cabo expediciones de forma masiva desde Occidente, son numerosos los yacimientos arqueológicos que han sido descubiertos en Oriente Próximo y más concretamente, en el territorio de la antigua Mesopotamia.
El mayor problema para la conservación de estos antiguos edificios radica en los pobres materiales con que fueron construidos, principalmente adobe y ladrillos de arcilla, y su poca resistencia a la erosión y al paso del tiempo.
Por ello, son muy escasas las construcciones
que han llegado hasta nuestros días, las cuales se fueron deteriorando hasta convertir los antiguos templos y palacios en lo
que actualmente se conoce como Tell, montículos formados por tierra y
restos de estas antiguas construcciones.
A continuación vamos a conocer algunos de estos yacimientos.
Comenzamos por Tell Brak, la antigua ciudad de Nagar, en la actual Siria. Durante
el IV y III milenio a.C. funcionó como un importante centro administrativo y durante
las excavaciones llevadas a cabo en la década de 1930 por Max Mallowanen, se encontraron
restos del Templo del Ojo y del Palacio de Naram-Sin, perteneciente al período
acadio (2250 – 2200 a.C.)
Tell Brak, antigua ciudad de Nagar
También destaca Tell Hariri, o lo que es lo
mismo, las ruinas de la ciudad de Mari y el Palacio de Zimri-Lim. Las
excavaciones, llevadas a cabo por el arqueólogo André Parrot entre las décadas
de 1930 y 1970, sacaron a la luz el gran palacio con estatuas, frescos y 25.000
tablillas en escritura cuneiforme que dan información de la cultura e historia
durante el período babilónico.
Seguimos con el yacimiento de Uruk, descubierto en el sitio que los árabes llamaban Warka. A pesar de que las primeras investigaciones comenzaron en 1849 a cargo de Sir William Loftus, las excavaciones no se llevaron a cabo hasta 1928, y se centraron en dos montículos principalmente, el de Eanna y el de Kullab. Aunque la excavación se centró en el ámbito arquitectónico, también se descubrieron cerámicas, sellos cilíndricos y tablillas cuneiformes.
Aquí se
encuentran las ruinas del Palacio Blanco de Uruk, que fue construido entre el
3200 – 3000 a.C. en honor al dios del cielo Anu.
Y por último, vamos a hablar de las ruinas de la antigua ciudad de
Babilonia. Aunque las primeras excavaciones se realizaron entre 1811 y 1817 a
cargo de James Rich, los primeros resultados no llegaron hasta 1899 de la mano
de Kokdewey, quien despejó la puerta de Isthar, mostrando el camino de Marduk
de la época de Nabucodonosor II.
- A - Apuntes de la asignatura Historia del Arte Antiguo de la Universidad de Burgos.
- Lara Peinado, F. (1999). El arte de Mesopotamia, Historia del arte, vol. 3, Madrid.
- RAMÍREZ DOMÍNGUEZ, J.A. (1996), Historia del arte. El mundo antiguo, Alianza, Madrid
- - Ananke. (s.f.) Yacimientos mesopotámicos. Recuperado de: Asiriología - Yacimientos mesopotámicos - Ouranofobia.





















