05 noviembre 2022

SUMER, UR Y LAS ARTES FIGURATIVAS DE LA NECRÓPOLIS REAL


Vamos a comenzar este post conociendo un poco el territorio mesopotámico y más concretamente, la civilización sumeria, así como algunas de sus principales ciudades-estado. Una de ellas fue Ur. 

Ur se fundó en torno al 3º milenio a.C. y se localizaba al sur del territorio bañado por los ríos Tigris y Éufrates, en una región conocida como Sumer. Tanto Ur como el resto de ciudades-estado sumerias, entre las que también destacaban Eridu, Uruk o Lagash, dominaron este territorio hasta aproximadamente el año 2300 a.C., cuando todas ellas se unificaron bajo el dominio acadio. 

Mapa de Mesopotamia. Fuente Google imágenes

El pueblo sumerio, durante este período de dominación, conocido como Período Dinástico Arcaico, fue capaz de llevar a cabo importantes avances tecnológicos, algunos de los cuales tuvieron una trascendencia vital y han perdurado hasta nuestros días. A ellos les debemos, entre otros, los primeros sistemas de riego, la invención de la rueda, el sistema sexagesimal, que es el sistema de numeración que empleamos en la actualidad para medir el tiempo y que toma como base el número 60, y la escritura cuneiforme, que es la primera forma de escritura de la historia.

En cuanto al arte, también manifestó un importante impulso en esta época. Al ser el sumerio un pueblo religioso, la producción de elementos artísticos se centró en un primer momento en este tema, aunque poco a poco fue derivando hacia motivos más conmemorativos, históricos y políticos. A nivel arquitectónico construyeron grandes templos-palacios en honor a sus dioses y fueron los precursores de lo que más tarde serían los Zigurats (templos con forma de pirámide escalonada en los que en su punto más alto se situaba un santuario). También crearon relieves de gran calidad y los primeros monumentos públicos de la historia.

Con el desarrollo de la agricultura y posteriormente del comercio, el pueblo sumerio entró en contacto con otros pueblos como Ebla y Mari, lo que les permitió generar una gran riqueza y posibilitó que algunos de sus reyes pudieran enterrarse con espléndidos ajuares, como hemos podido constatar en las excavaciones realizadas en algunos de los yacimientos arqueológicos descubiertos hasta ahora, como el de la Necrópolis de Ur y su Cementerio Real (en la actualidad Tell Muqqayar), de donde se han podido recuperar importantes ajuares mortuorios de las tumbas reales.

La Necrópolis fue descubierta en 1922 por el arqueólogo británico Leonard Woolley y cuando comenzaron las excavaciones en 1926 aparecieron nada menos que unas 1800 tumbas, lo cuál supuso un hallazgo extraordinarCementerio Real de Ur. Fuente: Google imágenes

Uno de los objetos recuperados más conocido fue el Estandarte de Ur, que actualmente podemos ver en el Museo Británico de Londres y que se trata de una pequeña caja de madera que data aproximadamente del 2600 a.C. Es de pequeño tamaño, tiene forma trapezoidal y está decorada con incrustaciones de lapislázuli, concha, cornalina y betún. Principalmente resulta interesante su decoración, ya que a través de frisos muestra escenas de guerra y de paz que nos permiten conocer algunos detalles históricos de esta civilización y acercarnos un poco más a su vida y sus costumbres. En ella aparecen carros de combate, se representa la entrega de los prisioneros al rey, una recepción real y un banquete conmemorativo con un músico tocando un arpa.

Estandarte de Ur. Fuente: Google imágenes

En relación con esto, mencionar que la música desempeñaba un importante papel en la cultura sumeria y estaba presente tanto en los rituales religiosos como en todo tipo de celebraciones. Entre los instrumentos musicales típicos destacaban las liras y las arpas, que incluso formaban parte de los ajuares mortuorios. En las tumbas reales de Ur se encontraron cuatro de estos ejemplares que datan aproximadamente de los años 2600 y 2400 a.C. y están considerados los instrumentos de cuerda más antiguos que han llegado a nuestros días.

Vamos a conocerlos con más detalle. 

Aunque en realidad se trata de tres liras y un arpa, todas son conocidas como las “Arpas de Ur”. Son liras de caja (su cuerpo tiene esta forma) y tienen varias cuerdas colocadas en posición vertical. Están construidas principalmente con madera, lapislázuli, nácar, piedra caliza roja y oro o plata.  Todas ellas, a excepción de la lira plateada, tienen tallada en la parte frontal una cabeza de toro recubierta de oro, entre los que destaca el toro barbudo tallado en la conocida como Gran Arpa o Lira con Cabeza de Toro, encontrada en la tumba del rey y que actualmente se encuentra en el Museo Penn de Filadelfia (Estados Unidos).

                                                                        Gran Arpa de Ur. 
Fuente: Google imágenes

De las otras tres, la Lira de la Reina y la Lira Plateada fueron encontradas en la tumba de la reina Puabi y ambas se encuentran en el Museo Británico de Londres. Y la última, la Lira Dorada, que está en el Museo Nacional de Irak, en Bagdad. Esta lira fue en parte destruida en 2003, durante la Segunda Guerra del Golfo, aunque posteriormente pudo restaurarse. 

Los instrumentos musicales no fueron las únicas piezas recuperadas, ya que en las tumbas también se encontraron numerosas figuras y objetos ornamentales. Entre ellos, diademas de la reina Puabi, vasos y jarras de oro, hachas y puñales, etc. conformando una extraordinaria muestra de la gran riqueza de los ajuares funerarios reales. Vamos a ver algunos de ellos con más detenimiento. 

Comenzamos por la estatua del Macho Cabrío, una figura que representa a una cabra, uno de los primeros animales en ser domesticados en Oriente Próximo. El animal se encuentra empinado sobre una planta de rosetas. Data del 2600-2400 a.C. y está fabricada en piedra caliza roja, oro, lapislázuli y concha.

Macho cabrío. Fuente: Google imágenes

Otro interesante objeto es el casco del rey Meskalamdug, aunque actualmente se encuentra desaparecido después del saqueo sufrido en el Museo de Bagdad por la ya mencionada guerra en 2003. Lo característico es que se trataba de un objeto funerario que se fabricó para acompañar al rey en su tumba y nunca se empleó para luchar. El casco estaba fabricado en oro y su decoración simulaba un peinado que acababa recogido detrás, en un tocado similar al que lleva el rey en la Estela de los buitres.

Casco de Meskalamdug. Fuente: Google imágenes

También perteneciente al rey Meskalamdug tenemos una daga, datada aproximadamente del 2450 a.C. y uno de los ejemplares de este tipo más lujosos encontrados. Este arma cuenta con una empuñadura de oro y plata, hoja de bronce y una funda de oro con una hermosa decoración en filigrana. Actualmente podemos verla en el Museo Nacional de Irak, en Bagdad.

 Daga de Meskalamdug. Fuente: Google imágenes

Y,  por último, el juego real de Ur, un juego de mesa que data entre el 2600 y 2400 a.C. y que fue descubierto en el Cementerio Real de Ur. Tiene un tamaño de unos 30 cm de largo por 11 cm de ancho. Está fabricado en madera, piedra caliza roja, lapislázuli y conchas mediante las técnicas de incrustación y tallado. Se sabe que el juego era para dos jugadores aunque se desconocen las reglas del juego. Actualmente se encuentra en el Museo Británico de Londres.

Juego real de Ur. Fuente: Google imágenes



BIBLIOGRAFÍA

-      - Apuntes de la asignatura Historia del Arte Antiguo de la Universidad de Burgos.

- Lara Peinado, F. (1999). El arte de Mesopotamia, Historia del arte, vol. 3, Madrid.

RAMÍREZ DOMÍNGUEZ, J.A. (1996), Historia del arte. El mundo antiguo, Alianza, Madrid

-     - TOBALINA, E. (Raíces de Europa), (s.f.) Mesopotamia. Sumer y los sumerios: donde "empezó la historia", Youtube, https://www.youtube.com/watch?v=rIlh-EYWgoQ

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